XIV

Volvemos a ponernos en marcha dentro de un momento. De nuevo estamos muy cerca del frente y de nuevo empiezan a caer obuses. Llueve, no hace demasiado frío y el jeep anda bien. Vamos a echar pie a tierra para continuar andando.

Parece que empieza a olerse el final. No sé por qué dicen eso, pero en cualquier caso me gustaría salir de todo esto lo mejor posible. Todavía quedan lugares donde las cosas están muy feas. No se puede prever cómo acabará el asunto.

Dentro de quince días me toca otro permiso, y he escrito a Jacqueline para que me espere. Quizá no he acertado haciéndolo, no hay que dejarse atrapar.

XV

Todavía estoy de pie sobre la mina. Salimos esta mañana de patrulla y yo iba el último, como siempre. Todos pasaron al lado, pero yo sentí el chasquido del mecanismo bajo mis pies y me he parado en seco. Sólo estallan cuando se levanta el pie. He lanzado a los demás lo que llevaba en los bolsillos y les he dicho que se fuesen. Ahora estoy solo. Podría esperar que regresaran, pero les he dicho que no vuelvan. También podría tratar de arrojarme cuerpo a tierra, pero la perspectiva de vivir sin piernas me horroriza. No he conservado más que mi cuaderno de notas y el lápiz. Voy a arrojarlos lejos antes de cambiar de pierna, y es absolutamente preciso que lo haga porque estoy harto de la guerra y porque me están dando calambres.

Discípulos aplicados



12 из 152