Mala suerte, me ha tocado. Poco más o menos hay que hacer un kilómetro y medio a pie y a mí no me gusta caminar durante tanto rato, pero en esta guerra no se nos da nunca la oportunidad de elegir. Nos apretujamos detrás de los escombros de las primeras casas y, por la impresión que me da, de un extremo al otro del pueblo no debe quedar ni una sola en pie. Tampoco tiene aspecto de que queden muchos habitantes, y los que vemos ponen una cara muy chistosa cuando la han conservado entera, pero deberían comprender que no podemos arriesgarnos a perder hombres para preservarlos junto con sus casas. Además, las tres cuartas partes de las veces se trata de antiguas viviendas sin ningún interés. Y por otro lado, es el único medio que tienen para desembarazarse de los otros. Esto suelen comprenderlo, por regla general, aunque hay algunos que piensan que no es el único medio. Después de todo, la cosa les incumbe, e incluso hasta quizá les tengan cariño a sus casas, pero seguramente algo menos en las condiciones en que ahora están.

Sigo de patrulla. Como siempre, voy el último, resulta más prudente. El primero acaba de caer en el cráter de una bomba que estaba lleno de agua. Sale lleno de sanguijuelas hasta el casco. También saca consigo un gran pez completamente aturdido. De regreso, Mac le ha enseñado a achisparse, pero lo que no le gusta es el chewing-gum.

XIII

Acabo de recibir una carta de Jacqueline. Ha debido confiársela a otro tipo para que la echara al correo, pues venía en uno de nuestros sobres. Realmente se trata de una chica extravagante, pero tal vez sea que todas las chicas tienen ideas poco corrientes. Hemos retrocedido un poco desde ayer, pero mañana volvemos a avanzar. Siempre los mismos pueblos completamente demolidos. La cosa produce bastante melancolía. Hemos encontrado una radio completamente nueva. Están probándola ahora, y no sé si realmente se puede reemplazar una lámpara por un cabo de vela, aunque pienso que sí. Oigo que está tocando Chattanooga. La bailé con Jacqueline poco antes de salir de allá. Pienso que voy a contestarle si aún tengo tiempo. Ahora suena Spike Jones. También me gusta esta música, y me encantaría que todo acabase para irme a comprar una corbata de civil con rayas azules y amarillas.



11 из 152